It all started with a bedroom door.

Not a special door.
Just the door to my bedroom.

But the back of it was covered with logos and stickers from 80s brands: Motul, La Caixa, Sanyo… an improvised mural that I didn’t see as a simple collection of stickers.

I was looking at which ones had the “boldest letters”, the “coolest colours”… the kind of things you notice as a kid before you even know what design is.

Years later, I studied graphic design while cooking and delivering pizzas at night on a Vespino.

Then came a master’s degree in advertising art direction.

And quite early on, I received a sign that maybe I wasn’t completely on the wrong path.

A competition was launched to design the new crest for the Catalan Football Federation.

I entered.
I won.

But what I liked most wasn’t winning.

It was discovering that two of the three finalist proposals were also mine.

My school knew.
I asked them not to say anything.

That project opened the door to others.

I went on to create identities such as the FCF, the FCM, the RFEM and Parcmotor Castellolí.

Almost without realising it, by the age of 23, I had already started working independently on visual identities for institutions with real regional weight.

Here are four of those early projects:

Then came the agencies.

I started as a trainee at CBA, working with Carles Graell, translating the ingredients on ColaCao packaging into Kazakh.

Yes.
Kazakh.
Also Greek, Russian…

There are jobs they don’t teach you in any master’s degree, but they shape you in a very particular way. And that kind of learning is priceless.

At Columna Branding, I learned how to work on corporate identity with real standards, surrounded by good people.

Really good people.

En 2008 llegó la crisis, el sector de la construcción se desplomó y con 28 años me quedé fuera de una agencia donde su core era precisamente ese sector.

No decidí empezar mi camino por mi mismo, no fue uno de esos relatos de LinkedIn ideales de la vida donde alguien "decide emprender con una taza de café en la mano”.

Fue más simple. Sonó el teléfono. Era Nestlé. Querían seguir trabajando conmigo, pero desde fuera. (nunca me ha vuelto a ocurrir eso tan fácilmente).

Acepté, me hice autónomo y empezó una etapa que no nació de ningún plan maestro sino de algo bastante más sólido: resolver bien, rápido, generar confianza y no fallar cuando tocaba dar la cara.

Una nueva inercia

Primero Nestlé. Después Olympus, empezó como empiezan muchas cosas buenas, con urgencia. Un proyecto para apagar un incendio. Y lo que iba a ser puntual acabó siendo una relación de más de doce años como partner creativo externo. Campañas, packaging, promociones, identidad visual, comunicación.

De ahí nació HOW

Cuando trabajas así, durante tanto tiempo, con marcas grandes, llega un momento en que necesitas algo más que talento y ganas. Necesitas un ecosistema que no se rompa cuando el proyecto sube de nivel y puedas acceder a competir con estudios y agencias más grandes. Así que empecé a crear una pequeña familia de compañeros que me ayudasen en grandes producciones audiovisuales o programación web .

Con los años también trabajé en healthcare. Primero con Olympus Medical, después con Bayer y Novartis incluso durante una etapa en Estados Unidos.

Ahí aprendí algo que no se aprende en otro lado: cuando la información es científica, regulatoria o compleja, comunicar bien no es un lujo. Requiere mucha atención, paciencia y detalle.

En paralelo seguí colaborando con agencias como “Coleman CBX” cuando necesitaban una vía creativa externa. Una mirada sin contaminar. Alguien que no viniera a decorar una presentación sino a abrir una línea que pudiera ganar. Participé en proyectos como la nueva identidad de MoraBanc o la del Banco Mare Nostrum entre muchos otros.

https://www.how-agency.com/portfolio/moraban

https://www.how-agency.com/portfolio/bmn

Los años pasaron y seguí creciendo implementando nuevos proyectos para marcas como CALDIC o 4life entre muchas otras.

Además me empece a formar en estrategia de branding junto a Javier Velilla o Mark Polllard

De ese modo optimicé y mucho los conocimientos como consultor de branding para abarcar proyectos de Start ups y PYMES. Trabajar en proyectos integrales desde el fondo me apasionó.

A partir de ahí empecé a dar formaciones en pequeñas empresas, participando en formaciones online y realizando talks en Agencia Espacial Europea junto la UPC sobre branding, comunicación e IA generativa.

Y qué decir decir de este nuevo capítulo….

Los profesionales la miramos con una mezcla entre miedo amenazante y curiosidad. Pero la herramienta no piensa. No decide. No tiene criterio.

Eso sigue siendo humano.

En el fondo todo lo que hago sigue conectado con aquel niño de la puerta llena de logos. La diferencia es que ahora esa forma de mirar tiene oficio, estructura y dirección.

Y la convierto en trabajo útil para marcas que quieren estar a la altura de lo que ya son. O de lo que están a punto de ser.